20-11-2007 18:16  |  Editorial

Memorias de un Periodista Facho

 

Perdón que no hablemos en primera persona como hacen algunos periodistas -contra cualquier manual de estilo- que se creen más importantes que las propias noticias. Perdón que digamos algunas “guarangadas” de las que tanto le molestan al Escribano Pagni y a su amigo el personaje en cuestión de esta nota, José Luis Jacobo. Pero nos tiene las pelotas por el piso.

Hace más de dos años ¿desde que nació este portal?¿desde que empezó a caer Katz? que el individuo nombrado, Domingo tras Domingo se ocupa de nuestro Grupo Editor. Aparecimos en sus sosas páginas más veces que Aldrey Iglesias. Lo que es halagüeño, que en tan poco tiempo de vida nos considere la segunda fuerza informativa de la ciudad, pero todo tiene su límite y no estamos para soportar histerias de fracasados y celosos.

Por sus mentiras y fantasías barajamos tres opciones:

Cagarlo a trompadas, aunque ya nos dijeron que es un pequeño gran cobarde y correría a hacer la denuncia en vez de bancarse una esquina. Amén de andar de vez en cuando con algún culata que lo “protege”.

Mandarle una carta documento, pero con las 206 querellas por delitos de calumnias e injurias que le están haciendo los Jueces Roberto Falcone y Mario Portela más la prisión en suspenso del fiscal general Fernández Garello por lo mismo, nos daba lástima y hasta aún tratándose de él iba contra nuestros principios que alguien que se presenta como “periodista” estuviera en Batán aunque sea por mentir.

Y la última alternativa era contestarle desde acá, con el riesgo de rebajar intelectualmente a este vespertino digital y que la gente recuerde que existió alguna vez un tal Jacobo. Así que los lectores nos van a tener que disculpar pero esto está muy lejos de un Tinelli vs. Pergolini como a él le gustaría, esto hace a la cuestión institucional y democrática de la ciudad. Es una cuestión ideológica. ¿Por qué?

Porque a pesar de poner su mejor cara de cordero degollado como Clemente Cancela en CQC con su periodista facho, (pero al revés, claro) cuando le hace entrevistas en su Radio Vucetich a Luis D´elía, Kunkel o Dante Gullo, atrás de José Luis Jacobo se esconde (¿?) un verdadero “macho” argentino. Sus conexiones y defensa a ultranza de sectores residuales de la famosa CNU y militares comprometidos con el genocidio lo condenan. Es sin lugar a dudas el vocero del terrorismo de estado en Mar del Plata.

Hay que viajar un poco en el tiempo para recordar que la CNU (a quienes se responsabiliza por varios asesinatos predictadura en la ciudad) era el brazo universitario del tétrico Comando de Organización (CdeO), responsable de la matanza de Ezeiza entre otras, con Alberto Brito Lima a la cabeza. De sus filas abrevaron y se nutrieron los creadores intelectuales de la hoy tan en boga Triple A.

Como a ellos, todo lo que suene a progresismo a Jacobo le produce escozor. Hasta hubiesen sido tolerables sus monólogos, como se leen a veces de otros exponentes de la prensa de la derecha, si no hubiera tantas, pero tantas mentiras en el medio. Con los colegas que se enrolan en la diestra habitualmente tenemos jugosas discusiones intelectuales, con un fabulador y para colmo de males egocéntrico es imposible.

Aunque muchas veces dudamos si simplemente son fantasías, desequilibrio psicológico o una continua falta de data. “Tiene menos información que un yacaré” dijimos desde El Tábano, hace unos años. Lo seguimos sosteniendo.

“Se advierte así, la utilización de fragmentos de la realidad, (como por ej. la existencia de un expediente, el estadío procesal del mismo y fragmentos de actos procesales que se dan en éste) con otras cuestiones producto de su imaginación. Esta combinación de mentira y realidad está acompañada por un sinnúmero de comentarios irónicos que tienen como finalidad el desprestigio de los actores” dice en uno de sus párrafos la ampliación de la demanda por calumnias e injurias que le están tramitando los jueces federales nombrados.

Hace un mes éramos socios en una empresa de publicidad en micros, a la semana, sin mediar aclaración, publicó otro listado de socios donde ya no estábamos. Eso es lo que comúnmente se llama tomar a los lectores por boludos.

Ahora transformó a una periodista -y abogada de 26 años- de este Grupo Editor de víctima en sospechosa de una “supuesta” operación con lotes. La información extremadamente parcial brindada desde la Secretaría de Gobierno municipal seguramente -una de las pocas fuentes que le quedan a Jacobo- solo por vendetta (preferimos creerlo así) acelera y puede terminar con la intención de urdir un negociado de cerca de los 3 millones de dólares que la mafia inmobiliaria de Sierra de los Padres pretendía para sí con la posible anuencia de algún fiscal amigo. Una maniobra que se tejía desde hace años y que desde Nueva Sierra muy pronto brindaremos con pelos y señales. Su odio y fruición hizo que nos viera del otro lado del mostrador. Pero hay un detalle burdamente eludido, el abogado patrocinante de nuestra periodista, es el Dr. César Sivo, otro permanentemente injuriado desde sus páginas por “presentarse como abogado de Derechos Humanos”. ¿Casualidad o combo? No hay problema, todo vuelve. Las mentiras tienen patas cortas.

Hace unos años también transformó a Gustavo Pulti y Marcelo Artime en pareja cuando debieron realizar un viaje a Chile. Ahora en pos de seguir viviendo de la pauta oficial que lo sostuvo a razón de 8000 motivos mensuales todos estos años de katzismo, le chupa inexorablemente las medias al segundo porque parece que el nuevo (futuro ex?) Intendente le corta el rostro, y con razón, a nadie le gusta que le escriban puto simplemente por odio.

En definitiva de una pequeña verdad, hace una gran mentira. Como Rial, Canosa o Ventura. Es algo así como el “Paparazzi” de la política y la justicia lugareña, pero versión “retro”.

Jacobo debe bajar al agravio personal porque no sabe, no entiende, ni quiere discutir política, y mucho menos informar. Su concepción autócrata de la sociedad, lo hace aborrecer profundamente todo lo ligado a la vida pública y ver drogas, gordos, plata y gays por todos lados. Política es símbolo de negocios y en ese contexto únicamente la acepta. No entran en su esquema quienes quieren hacer algo por los demás por solidaridad simplemente. Todas son extorsiones, negociados, nunca una utopía. El ladrón ve a todos de su condición. Como un “rinoceronte”, vuelve y vuelve a topetear sobre sus propias calumnias y delirios.

¿Qué desde este Grupo Editor lo premiamos con un Cangapol como nos recriminan habitualmente? Claro, el trabajo “periodístico” en ese entonces parecía bueno, criticaba al gobierno de Aprile. Y de eso se trata esto, investigar, criticar, publicar. Pero si cuando asume un amigo nos callamos, defendemos lo indefendible, omitimos los actos de corrupción y hasta hacemos negocios juntos, dejamos de ser confiables. Y cuando dejamos de ser confiables… ¡No nos leen más! Justo lo que le pasa, solo lo siguen algunos ex policías y los radicales K.

El periodismo no crítico es propaganda no prensa. Ahora viendo los casos en que nos equivocamos con la entrega de las estatuillas estamos pensando seriamente en la ceremonia de devolución de Premios Cacique Cangapol. O hasta crear el Cangapol de Plomo. Mantenemos el triste record de haber sido el único premio que le entregaron en su vida a este personaje.

Una lectora nos mandó un mail diciendo que no le diéramos bola al “Servilleta” Jacobo, inocentes pensamos que tenía algo que ver con Corach, después entendimos. Es cierto que a veces habla como servicio, con datos fantásticos (de fantasía, claro) inventándole antecedentes a todo el mundo que se le pone en la mira o pretende extorsionar. O discriminando a quienes no nacieron acá… ¿Qué pasa? ¿El que no jugó al rugby con la koordinadora radical no puede opinar?¿Que le queda a un periodista joven que no estuvo cuando…?¿Se siente desprotegido porque conocemos donde revistó siempre?

A no asustarse, jamás publicamos nada de la vida privada de nadie. Son derechos personalísimos. Hasta los políticos los tienen. Tal vez por eso muchos que no coinciden con nosotros nos respetan. Pero la paciencia tiene un límite y tal vez en este caso debamos hacer una excepción más adelante.

Sabemos que luego de esta nota como sucedió días atrás cuando publicamos la evasión en publicidad y propaganda de la copia de festival de cine que autodirige, solo va a responder que al menos lo leemos. Pero como decimos habitualmente en nuestra redacción, hay que leer de todo en la vida. Es más una vez leímos Mi Lucha.

Quizás algún lector o damnificado dominguero estuviera esperando una contestación nuestra más “amarilla”. Sorry, por ahora. Eso es rebajarse. Intrusos está a la tarde y en Mar del Plata el Semanario Cabildo, los domingos. Y mal que les pese a los Jacobos de la ciudad intentamos hacer un periodismo coherente y tan mal no nos va. Eso si, si cuando se subsidian con varios 50 mil pesos, ignotos festivales de cine desde el estado y hay alguna cuenta no explicable, ahí vamos a estar. Si cuando un medio es financiado desde el municipio con publicidad oficial sin demostrar audiencia, ni tirada, ni ventas, ahí también vamos a estar. Si cuando desde un medio en definitiva se hace apología del terrorismo de estado, ahí seguro vamos a estar, pero no solos, porque hay un país que aunque estos fachos como Jacobo no lo entiendan decidió tener Memoria.

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AUTOR / FUENTE: Carlos Vazquez

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