EL CANDIDATO-PRODUCTO por Carlos Walker
“Una buena imagen no puede ser comprada. Se pueden gastar millones en los medios de comunicación o pagar gacetillas y periodistas para construir una buena imagen. Sin embargo, la personalidad, las acciones y omisiones juegan un peso más que importante” Andrés Valdez Zepeda.
Tal cual como una bebida Cola, el Conservador edil y candidato a intendente por Acción Marplatense, Gustavo Arnaldo Pulti, estaría siendo asesorado por una Consultora Privada para mejorar la imagen de su figura pública. Un método sin precedentes en Mar del Plata, el que habría elegido el Presidente del Concejo Deliberante, de cara a los comicios de septiembre.
Se acostumbra en estos trabajos primero asesorar al candidato en plena campaña, pero en el caso del Conservador Pulti es al revés, se busca primero amoldar al político para luego empezar el periplo proselitista. Este trabajo es muy común para lanzar un determinado producto al mercado pero no para políticos, por lo menos en elecciones municipales.
De acuerdo con el especialista en imagen Víctor Gordoa “La imagen es la figura, representación, semejanza y apariencia de una cosa. La imagen pública es la imagen colectiva que de un individuo se tiene en un tiempo y lugar determinado”.
MODELO MARPLATENSE 2003
“En política, la imagen es la representación, o proceso físico-psicológico, que el lector se hace de un partido o candidato. La imagen del candidato es la manera como es percibido, no necesariamente como es en realidad” dice Andrés Valdez Zepeda, académico de la Universidad de Guadalajara y miembro del Sistema Nacional de investigaciones.
Hace pocos días, en un hotel céntrico de nuestra ciudad, en diferentes días se convocaron a personas de matices políticos distintos. A cada uno por concurrir a la reunión se le abono la suma de $15. Se conformaron grupos de trabajo o de “opinión” de acuerdo a quien la persona había votado en la última elección a presidente. Es decir, quedaron grupos divididos de personas que votaron ya sea a Kirchner, Carrió, Menem, López Murphy, etc.
Cada encuentro fue presidido por la misma persona. Un señor de anteojos, petiso, de mediana edad, quien se presentó como sociólogo de una consultora capitalina explicando que había sido contratado por una empresa gráfica local para realizar un trabajo determinado.
Sin más palabras, luego de esta breve explicación, aclaró que todo lo que se hablara durante la próxima hora iba a ser gravado. Al inicio cada integrante del grupo -no mayor a 15 personas- tenía que presentarse diciendo su nombre de pila, edad y ocupación.
Una vez que todos se presentaron, el sociólogo comenzó a realizar diversas preguntas, por ejemplo ¿qué pensaban de Mar del Plata? , ¿Que falta hacer?, ¿Que se tiene que mejorar?, etc. Otras preguntas fueron: ¿Música preferida? ¿Color? En esta última la mayoría se habría inclinado por el verde y el azul. Después, el cuestionario fue orientado al lado político local. Y se preguntaba específicamente por la imagen de Pulti y de Katz. Una persona que participó del encuentro le confesó a EL TÁBANO, “yo estaba en el grupo de personas que votaron a Lilita en la última elección” y de la reunión rescató que “la gran mayoría de las personas que le dieron su voto al ARI resaltaban la figura del jefe comunal Daniel Katz. Mientras que la actual imagen de Pulti lo da como un hombre distante, frío, formal, ligado a los empresarios”.
¿MERAS CASUALIDADES?
Será casualidad que a días de haber finalizado el estudio, se comenzó a observar a un Gustavo Pulti sin traje, sin corbata. Además de vestirse más informal incluso se lo vio con barba. ¿Será casualidad que las fotos que aparecen en el Boletín Oficial-La Capital muestren un Pulti más distendido?¿Será casualidad que Pulti haya comenzado a usar ropa de color azul y verde? Será todo casualidad o ¿estaremos asistiendo a la construcción de un candidato lugareño “fruto” de los modelos que crean los marketineros con pocas propuestas y mucha mediatización?
“La imagen de un político no es para siempre. Una imagen puede deteriorarse, no importa cuanto tiempo la cuide: en un momento de descuido puede desbaratarse. Muchos políticos han llegado al poder gracias a su buena imagen, pero una vez en la oficina, sus acciones e inmadurez han terminado por arruinarlos” explica Valdez Zepeda. Y agrega “La imagen de un candidato es la percepción que tienen los ciudadanos de su carácter interno, una impresión construida a partir de su apariencia física, estilo de vida, porte, acciones, conducta y modales. El manejo de imagen ayuda al político a ser exitoso en esta carrera, aunque, es importante aclararlo, no le asegura el triunfo electoral”.
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