Editorial
PROBLEMAS MENORES

Escribir un artículo periodístico en primera persona es para egocéntricos y fuera de cualquier manual de estilo conocido, pero sin comerla ni beberla me vi envuelto en una discusión que no por poco importante -estimo que adrede- resultó sobredimensionada y si no aprovecho este, nuestro propio espacio para opinar en forma completa sobre el tema, estaría callando y por ende otorgando.
Como vecino me pidieron opinión desde un matutino sobre la instalación del Centro de Contención de Menores en Laguna de los Padres. Tengo una malísima manía para una sociedad no tan acostumbrada a ello, que es decir siempre lo que pienso. Y sucedió que terminé opinando -sólo- lo que otros no se animaban a decir públicamente. La Laguna es una Reserva, importante, integral, recreativa para ciento de miles de marplatenses (entraron en el 2001, más de ciento cincuenta mil vehículos y por correlato casi 600 mil personas) lo único que pedíamos era coherencia. Si a la Escuela Agropecuaria que funciona allí adentro se le pusieron tantas trabas para su permanencia ¿Porqué de repente podía haber otros proyectos? Coherencia. Disentimos y propusimos otras alternativas. Algunas son las que hoy se barajan. Los fascistas -como me quisieron hacer aparecer- se oponen por ideología y nunca proponen alternativas para construir.
Nadie duda de la importancia del Centro de Menores, ya sean peligrosos o no tanto, pero debe responder a un proyecto integral de sociedad. Los mismos que se rasgaban las vestiduras por este tema deberían ser los que prevengan en las calles para que esos chicos no lleguen a eso. Hablar de sus entornos económicos, educacionales y sociales nos llevaría varios TÁBANOS. Pero hay algo que se puede hacer mañana. 
Algunos de los muchachos de nuestra redacción, que por la nota principal de este número sobre Sexo y Crisis, en estos días tuvieron que “caminar la noche” de Mar del Plata me contaban absortos como desde uno o dos kioscos sobre importantes Avenidas, se vendían sin pruritos cientos de papelitos a otros tantos muchachos e impúberes, que los autos paraban, compraban y se iban como si nada. Por otra parte en muchos de los “privados” visitados, como perlitas habría chicas y chicos de 12 a 14 años ofrecidos para el sexo. ¿De que Centro de Contención hablamos? La contención será una papa erradicando o al menos minimizando algunos de esos incentivos. No seamos hipócritas. Cuando los que delinquen lo hacen contra nosotros son peligrosos, pero cuando los sectores mas degenerados de la sociedad se aprovechan de esos nenes y nenas están contenidos...en un privado.

Como cortina de humo para los políticos estuvo bueno el “debate” que diluyó los otros problemas estructurales de la ciudad. Por lo menos los medios se pasaron ocupados una semana más de las 16 que faltan para las elecciones, en algo que nadie aparece como responsable.
Ahora que cada cual haga su trabajo, la justicia previniendo, el estado actuando cuando no haya más remedio y las organizaciones intermedias especializadas - como propone el Padre Ocampo en esta página- generando los ámbitos y las propuestas integrales para que nuestros chicos y chicas vean más que un Centro de Contención en su futuro.


CARLOS R. VAZQUEZ
Director

CENTROS DE CONTENCIÓN
Escribe el Padre Luis María Ocampo

Voces de alarma y preocupación se han levantado en estos días en nuestro Partido de Gral. Pueyrredón respecto del lugar más adecuado para ubicar geográficamente el Centro de Contención para aquellos chicos en conflicto con la Ley Penal. 
Por convicción democrática, creo que las soluciones a los problemas que enfrentamos pasan necesariamente por distinguir y establecer procesos de participación que involucren y reconozcan el aporte de todos los ciudadanos y ciudadanas. En este sentido se ha de hacer el máximo esfuerzo interinstitucional, esto es, los funcionarios del ejecutivo, judicial y legislativo municipal o provincial en conjunto con las organizaciones de la sociedad civil que se ocupan del tema, acuerden pasos a dar conjuntamente. Ciertamente esta actitud madura redundará en beneficio de los más lastimados por la crisis que sufre la Nación.
La cuestión de los niños y niñas en situación de riesgo, se debe incorporar urgentemente a la Agenda de los temas de la ciudad. La magnitud del problemas así lo requiere.
El crecimiento de la criminalidad juvenil en toda América Latina y que comprobamos en nuestra zona, no es un tema policial, ni de reducción de las garantías, es un tema fundamentalmente ético.
La disolución familiar por el crecimiento de la pobreza, las altas tasas de desocupación, el bajo nivel educativo de nuestros chicos y la creciente deserción escolar, son algunos de los síntomas que indican el grado enorme del deterioro social alcanzado en la región.
A esto sumemos la estigmatización social de los jóvenes urbanos a quienes se los ve como potenciales delincuentes, consumidores de droga, violentos, revoltosos, etc. reclaman hoy más que nunca una acción colectiva con fuerte fundamente ético y proyección concreta.
Desde las organizaciones de la sociedad civil que en la Provincia de Buenos Aires, acompañan el crecimiento de más de 15.000 chicos en situaciones especialmente difíciles, venimos reclamando desde hace varios años, un espacio democrático para la discusión de este y otros temas relacionados con el que nos ocupa. 
Solo el Dialogo como lo vienen señalando los Obispos argentinos, puede acortar las distancias de los ciudadanos con las instituciones gubernamentales, y asegurar el ejercicio de los derechos económicos, sociales y culturales en nuestra sociedad.
Por qué no al Centro de Contención tal como está planteado, será tema de la próxima entrega.

VOLVER A 

ESCRIBINOS A

redaccion@eltabano.com