|

|
Entrevista al actor Jorge Taglioni
“El que
resiste lo hace
con fuerza y con
humor por eso
yo sigo siendo actor”
Por Javier Andrada |

|
En la calurosa carpa de la
feria del libro acaba de terminar un homenaje a escritores desaparecidos y
víctimas del terrorismo de estado; después de participar -con un recitado-
este tandilense de 52 años se nos pierde entre los stands y el gentío. Al
rato aparece cerca de la entrada; vestido de sport, con unos inseparables
anteojos negros en la cabeza y predispuesto al diálogo.
Si bien de adolescente incursionó en la música -tocaba la guitarra en una
banda de rock llamada Sudeste- rápidamente se volcó al teatro, actividad que
le deparó grandes satisfacciones, entre las que se cuentan los seis premios
Estrella de Mar ganados como mejor actor. Actualmente conduce junto a Carlos
Mancino “Pensá un poquito” ciclo radial que se emite por FM Residencias.
Jorge Taglioni proviene de una familia unida por el arte, pero dividida por
la política: la rama materna radical y la paterna peronista. Su padre,
artista circense, fue el primero en hablarle de ideologías y en transmitirle
la devoción que sentía la clase trabajadora por Perón.
Aunque nunca se afilió a ningún partido, siempre tuvo interés en la
política. A principios de los `70, mientras estudiaba Derecho, militaba en
la JUP (Juventud Universitaria Peronista) y desarrollaba tareas sociales en
la periferia de la ciudad. Esto, y el trabajo teatral junto al desaparecido
Gregorio Nachman, le costó el secuestro y posterior traslado al tristemente
célebre Olimpo. Allí estuvo cautivo 6 meses.
¿Integraste una lista de personas buscadas?
Sí, apareció una solicitada en los diarios -La Razón entre otros- y a partir
de ese momento comencé a vivir clandestinamente en distintos lugares de la
provincia de Buenos Aires; en Bahía Blanca primero y en el conurbano
después.
¿Qué trabajo hacías en esa época?
Trabajaba en una fábrica textil, con todo lo que eso significaba; tenia muy
poco contacto con la familia por el temor a que te descubran. Yo no sólo era
buscado por ser miembro de la JUP, también integraba la Comedia Marplatense
que dirigía Gregorio Nachman; para mí es un honor trabajar hoy en el teatro
que lleva el nombre de quien fue mi primer director, el que me dio la
primera oportunidad de laburo.
Además mi testigo de casamiento era Luis Conti, actor que desapareció junto
a Gregorio. En memoria de Luis se celebra el día del actor marplatense el 19
de junio.
¿Cuando te detienen ?
Secuestran a mi mujer -estaba embarazada- en pleno centro de Buenos Aires,
la meten en una ambulancia, la picanean con una cuchara en la vagina y a
partir de ahí me encuentran. A mi y a mi hijo de un año. No era sencillo
sobrevivir sin ningún tipo de organización que nos respaldara.
¿En que lugar te encuentran?
En Lomas del Mirador, 6 horas después de haber detenido a mi mujer. A mi
hijo, de casualidad lo encontró mi suegro después de dos días y lo trajo
para Mar del Plata. El otro estaba en la panza.
Nos llevan al Banco, ahí estamos 20 días y después nos trasladan al Olimpo.
Nosotros, si se me permite la expresión, estrenamos el Olimpo. Fuimos los
primeros.
Las resistencias de los pueblos no son agradables, pero el que resiste lo
hace con fuerza y con humor; por eso yo sigo siendo actor. No debemos hacer
un velorio permanente, debemos hacer la resistencia que aquellos, los que
están ahora y los que no están, llevaron adelante. Yo vi en el Olimpo obras
de teatro, sketchs de humor; es más yo mismo escribía scketchs con humor. He
visto compañeros disfrazarse y hacer personajes para cagarse de risa, he
visto compañeros tomar la peor de las torturas con el mejor de los humores.
Por eso hay que acompañar el dolor, pero sobretodo la lucha de las madres y
de las abuelas, con humor. No hay que hacer, como hacen algunos que ponen la
cara, un lamento permanente; tenemos que recordarlo, no velarlo
permanentemente.
¿De que manera hacían esas puestas en escena, mientras estaban en
cautiverio?
Venían los milicos, nos sacaban y, ya en otro lugar, se sentaban al fondo
del salón. Adelante, los presos actuábamos o cantábamos. Los detenidos que
integraban el “consejo” líderes de algunas organizaciones -además de comer
mejor y recibir ropa- no estaban tabicados. Lo triste es que muchos fueron
asesinados. Cuanto más destapados, más cerca de la muerte.
¿Tenés amigos desaparecidos?
Si... yo le cuento a mis chicos que de esa época tengo contados amigos.
Cuando digo contados, digo dos o tres, nada más. Los demás están
desaparecidos. Se perdió una juventud maravillosa, toda una generación.
¿Cuál fue tu peor día en el Olimpo?
Creo que fue en Noviembre, en mitad de la estadía. Me sacaron al patio, me
endilgaron doscientos mil asesinatos y bombas y me dieron una paliza atroz.
Evidentemente era un apriete para ver que saltaba, para saber si después de
tanto tiempo me había guardado algo. Y el que me salvó, fijate lo que es la
vida, fue el turco Julián; me sacó del lugar donde estaba desnudo y atado
con cadenas, me curó y me dio de comer. El turco tenía esas cosas.
Eran todos muy contradictorios. Es otra realidad, no se puede juzgar desde
esta realidad. De cualquier forma yo le dije: mirá turco mientras vos no
boquiés, yo me voy a acordar siempre que me ayudaste, pero a la primera que
boquiés... y lo primero que hizo, por unos pesos, fue ir al programa de
Mauro Viale.
¿Lo denunciaste?
Sí, fui el primero que llamó al canal América para decir que era un asesino.
¿Por qué te liberan?
Fui liberado después de la llegada de la misión de Jimmy Carter. Ahí la
dictadura blanqueó a los detenidos.
Estando ahí conocés las internas; por ejemplo la de los halcones, liderados
por Guillermo Suárez Mason y las palomas, encabezadas por Leopoldo Fortunato
Galtieri. A los perejiles, como yo, los sueltan; a los que estaban en el
consejo y a otros más, los tiran al río. En Diciembre del `78 hicieron el
primer gran traslado; de 150 tipos quedamos 20. Les quitaron todas las
pertenencias, les dieron una inyección, argumentando que era para evitar
enfermedades, les dijeron que los llevaban a otro lugar y los tiraron al
río... a todos. Era el genocidio.
Por otro lado a algunos capos que estaban en el consejo, las palomas se los
llevaron a Europa. Simularon que se habían escapado, los mandaron a Holanda
y allá hicieron una conferencia de prensa donde contaron que los traslados
eran la forma de encubrir los asesinatos. De esa forma las palomas
blanqueaban lo que había pasado.
La Cumbre de los Pueblos
Muy temprano te vimos participando de la marcha contra Bush ¿qué significado
tuvieron para vos esa movilización y el acto en el estadio mundialista?
En el acto volví a escuchar aquella cosa socialista que había escuchado por
los años `70 y que me recordaba lo que me decía mi viejo sobre el comunismo;
si bien yo soy peronista, soy socialista por sobre todas las cosas. Creo que
tenemos que tener una actitud social, igualitaria, para después llegar a lo
que sea.
Lo sentí como una reivindicación de aquello que no se pudo. Nos encontramos
con mucha gente de mi generación y estamos, lo digo en el mejor de los
sentidos, representando a aquellos que no están; aquellos que resistieron
con humor y con inteligencia.
Algunas organizaciones sociales y partidos de izquierda decidieron realizar
otra movilización, molestos con la presencia en la Cumbre de los Pueblos de
grupos afines al gobierno, pese al intento de manipulación del kirchnerismo,
¿es válido todo lo ocurrido en esos cinco días?
Sí, por supuesto. Los grupos de izquierda están como están porque siempre
actúan de esa manera, que se dejen de joder. Lo digo y que le toque a quién
le toque. Siguen así y tienen el 0,2 % de los votos. Todo el mundo quiere
estar delante de nadie. Dejémonos de hinchar las pelotas, fue una fiesta
popular.
Crees que esa división no sirve...
No, es absolutamente estúpida. Ojo, esos compañeros están de mi lado eh,
pero parece que han pasado 30 años, 30 mil desaparecidos y no entendimos
nada. No con esto quiero conciliar cualquier cosa con nadie, pero paremos un
poco.
El grupo que provocó los incidentes frente a las vallas, ¿actuó de manera
espontánea?
La gente del grupo Quebracho estuvo en el programa de Mariano Grondona la
noche anterior, donde el conductor les dijo que era muy bueno disentir
alegremente con ellos. Sí el costo de tener publicidad es sentarte a hablar
con Grondona, me parece una pelotudez supina. Le hacen el caldo gordo a la
derecha con los desmanes. Además era vox populi que iba a haber goma, estaba
todo preparado. Había cámaras de televisión de un lado del vallado y del
otro, entonces en el medio iban tiraban piedras y volvían, haciendo durante
30 minutos un show.
Mientras Kirchner, mal o bien, más fuerte o más débil, le bajó una línea al
“mister” y este se tuvo que ir con el ALCA bajo el brazo, la CNN mostraba
los destrozos que hacían estos tipos. Esto es lo que consiguen. ¿quién
ensucia a quién? Esto es lo que hacen estos compañeros, y yo los considero
compañeros, sino estaría pensando que son traidores y no quiero pensarlo.
Todavía no entienden como es la resistencia hoy por hoy, en el año 2005.
Durante los días previos a la Cumbre de las Américas se dijo que iban a
utilizar la Base Naval para alojar a los posibles detenidos ¿cómo te cayó?
Pienso que esto siempre es bandera de reivindicación de algún asesino
trasnochado. Los milicos lo tienen como un bastión. Así como para nosotros
es una reivindicación poder ir a escuchar a Hugo Chávez al estadio, para
ellos lo sería poner en juego esos lugares. A veces estás cosas se
magnifican, como ahora por la cumbre, pero siempre están estos brotes nazis,
fachos y de asesinos.
La Cumbre
Se invirtió mucho dinero -120 millones de pesos- en obras céntricas, tal vez
prescindibles, olvidando las necesidades básicas de la población ¿pensás que
el intendente Katz hizo lo necesario o podía haberle dado otro destino a
parte de esos fondos?
No quiero caer en esta cosa de decir que son rehenes, tanto el Intendente
como cualquier funcionario; “como es guita que viene del gobierno nacional
hay que usarla en eso”. A Katz le dijeron dada su afinidad con el
presidente: va a haber kilombo pero vas a estar 3 o 4 días a la vista del
mundo. Hicieron el puentecito y ya está. Es parte de la foto de Mar del
Plata. Los barrios necesitan servicios básicos, los hospitales necesitan
mayor inversión; hay escuelas que se caen a pedazos y los chicos tienen que
estar abrigados con tres pulloveres porque no andan los calefactores. Esos
serían otros objetivos y me parece que ahí debemos hacer hincapié.
En el puente, ahora, hay pibitos de 7 años drogándose con poxirán sin que
nadie se ocupe de ellos. A esos chiquitos habría que llevarlos a un lugar
apropiado, contenerlos, buscar a la familia; pero ¿quién se hace cargo de
eso?
Feria del libro
Noviembre: mes de feria
Por Marcelo Baltar
Aunque “todo en su justa
medida”, Mar del Plata inauguró una Feria del Libro que no es otra cosa que
esa gran carpa blanca en L que recorre San Martín entre Yrigoyen y Mitre. Es
para insistir eso de su “justa medida”. En esta feria local no encontraremos
lujosas ediciones de libros en inglés, ni material exclusivamente científico
o erudito; por el contrario abundan best-seller, clásicos de la literatura,
títulos infantiles, publicaciones esotéricas, new age, religiosas, de
autoayuda, ofertas de 1 dígito (algunas muy aprovechables), ediciones de
bolsillo, algo de material escolar, y afortunadamente algunos stands que
recuerdan al paseante de que esa estructura se halla sobre calles
marplatenses.
Apelando a la jerga impositiva, y con el fin de observar el nivel de
concurrencia, EL TÁBANO eligió como “punto fijo” una soleada tarde de sábado
en la que se pudo chequear claramente una abultada presencia humana. Madres
hojeando coloridos libros para chicos, jóvenes de lentes y sacos largos con
look “no me pierdo ni una película del Festival de Cine”, universitarios
devoradores de contratapas, y ante todo muchas manos revolviendo mesas de
saldos como si fueran canastos de La Beige.
El señor Piero, desde el stand de Alejandría Libros, explicó a EL TÁBANO que
la idea original de la feria fue barajada por Marcelo Marán, de la
Subsecretaría de Cultura, con Arturo Álvarez Hernández, de la Universidad
Nacional de Mar del Plata. Sin embargo, aclaró que “el año pasado quisieron
llevar adelante este proyecto pero se pudo concretar ahora cuando nos
convocaron a nosotros los libreros”. El empresario se refiere más
precisamente a la Cámara de Libreros, que junto con los otros dos
organismos, más el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, fueron los
que dieron vida a esta Feria del Libro.
Además de los stands de las librerías céntricas y de editoriales nacionales,
hay otros exclusivamente de publicaciones locales como los de Editorial
Martín y Editorial Estanislao Balder. En representación de esta última,
Mauricio Espín (escritor, autor de la novela “Full de ases”) comentó a EL
TÁBANO algunas novedades editoriales de su stand, como la reciente novela de
Gabriel Cabrejas y las publicaciones de la serie “Nubesube”, con todos
autores locales. “En el stand este hicimos arreglos con novedades educativas
para docentes y tenemos todo lo que es interzona de narrativa contemporánea
actual, también cosas de editoriales de Córdoba. Nosotros cubrimos una
demanda puntual pero exigente, permanentemente tengo el stand lleno de gente
que se queda mirando y mirando... son textos que requieren de atención”.
La carpa está instalada en el centro cívico de la ciudad, lo que garantiza
una casi inevitable concurrencia. Según explicó Piero, uno de los objetivos
era “poner una feria que fuera estrictamente popular y en una ubicación que
se la encuentre toda la gente que anda recorriendo la ciudad. Y nos hemos
encontrado no sólo con el público asiduo a las librerías sino con gente que
toma contacto por primera vez con libros”.
La sensación que flota por los stands es que, dado el alto nivel de
concurrencia, la feria se realizará también el año que viene, supuestamente
en esta época. Nadie puede decir que es una mala idea, por el contrario,
bienvenida una feria del libro. Pero, eso sí: no sea cosa de que por
privilegiar la cantidad a la calidad, nos pasemos “populares”. |