![]() |
![]() |
TRIBUNAL ORAL PENAL DE MAR DEL PLATA por Juan Marco Candeloro
Les pegan por derecha.
![]() |
Desde el inicio de los Juicios por la Verdad en Mar del Plata el Tribunal Oral Penal de nuestra ciudad, que es quien los lleva adelante, sufre constantes ataques que van desde juicios hasta amenazas y burdas campañas de prensa en su contra. Comienza así la historia de cómo un sector vinculado a la última dictadura militar, compuesto por abogados, empresarios, ex agentes de inteligencia y hasta periodistas hacen lo posible por entorpecer el accionar de la justicia. |
Apenas comenzado el Juicio por la Verdad ya se empezó a detectar, según algunas declaraciones, que empleados de la Fiscalía Federal de aquella época, que habían estado involucrados en el asesinato de Silvia Ana Filler, salían a secuestrar jóvenes por la tarde y lo que es más grave, que estos empleados además habían sido contratados en la Universidad de 1975 como choferes cuando en realidad hacían tareas de inteligencia. Es decir, trabajaban junto con el ahora detenido en España, Ricardo Oliveros, empleado como parquero en la Universidad cuando en realidad hacía inteligencia sobre jóvenes “sospechosos”, cuyo destino fue muchas veces la de permanecer aún hoy como desaparecidos.
Toda la investigación que lleva adelante el Tribunal sobre esos años en la Universidad, que cobró como primeras victimas a Coca Maggi y Daniel Gasparri y que ahora está saliendo a la superficie, es lo que molesta a quienes fueron ideólogos del terrorismo de Estado, que no integraron los grupos de tarea y creen que eso los coloca al margen. Pero estas investigaciones están avanzando a un ritmo vertiginoso y han puesto a este sector sumamente nervioso porque ya esa protección y esa tranquilidad de la que gozaban estaría a punto de perderse.
La similitud, es muy simple, así como estos individuos en el año 1975 utilizaban a los grupos de tarea o a las patotas filo nazis - ultra católicas-, hoy utilizan a otros grupos. Es más, detrás de algunas publicaciones que forman parte de esta torpe campaña en contra del Tribunal hay, según fuentes inobjetables, filtraciones del mismo Poder Judicial.
Claro, cuando analizamos quien solventa estas maniobras desacreditantes siempre son los mismos, tres o cuatro personeros que están insistentemente mencionados en el Juicio y que viven tratando de enlodar la escena previendo lo que de hecho ya estaría ocurriendo, es decir la aparición de sus nombres en distintas circunstancias, en distintos momentos y con una vinculación con el terrorismo de Estado que es muy difícil de explicar.
Cuando a partir de los juicios se llega a descubrir que una persona que estuvo un año y medio presa por el asesinato de Silvia Filler fue designada luego de su liberación como empleada en la administración de justicia y la calificaron como sobresaliente, lo primero que hicieron en contra del Tribunal es formular una denuncia penal contra uno de sus miembros con el solo fin de imponerle miedo.
Los que de una manera u otra, a partir de 1975 participaron del terrorismo de Estado ahora no soportan, como era de esperar, pasivamente la investigación. Son los mismos que cuando se formó La Gremial de Abogados llamaban a una doctora diciéndole que sus chicos se iban a quedar sin madre o que encontraban a la esposa de un abogado en el séptimo piso de Tribunales y con total impunidad le decían que a su marido se lo iban a mandar a su casa muerto.
Son los mismos que según varios testimonios, tomaron el diario “El Atlántico” y que con ametralladoras en la mano amenazaron al periodista que le adjudicó el asesinato de Silvia Filler a la C.N.U. (Concentración Nacional Universitaria). Son, personajes violentos.
SACATE EL ANTIFAZ
El fin de los reciclados
Hasta hace muy pocos años gran parte de la sociedad pensaba que la última dictadura militar fue llevada a cabo solo por uniformados. Lo cierto es que hubo muchos civiles involucrados que fueron cómplices y colaboracionistas, es más muchos incluso, ideólogos. Algunos de ellos se reciclaron durante la democracia y poco se sabe sobre su oscuro pasado. Un pasado que ellos mismos quisieran olvidar, pero que en los Juicios por la Verdad se intenta reconstruir para saber quienes son los responsables civiles de la última dictadura en nuestra ciudad, quienes fueron, además de los militares, los jueces, abogados, médicos, capellanes o periodistas que hicieron posible el terrorismo de Estado imprescindible para que se sepa de una vez por todas quien es quien en Mar del Plata.
Es justamente esto, lo que tanto les molesta a estos personajes, podría ser esta también una de las razones de porque atacan alevosa y vulgarmente al Tribunal Oral que está llevando adelante aquí los Juicios por la Verdad.
La verdad, con justicia, siempre sale a la luz y estas personas que gozaron de tanta impunidad durante más de 25 años ven ahora como poco a poco la sociedad se va enterando quienes son y que papel desarrollaron en los años de plomo de nuestro país.
Es cierto, el camaleón cambia de colores según la ocasión, pero algunos al parecer ya no saben de que disfrazarse.
![]() |
Escribe
el Dr. Carlos A. Bozzi, Abogado sobreviviente de la Noche de las Corbatas Nada era Verdad en
aquella |
Hace solo unos pocos meses, el invalorable aporte de un amigo contribuyó a reunir los datos necesarios permitiendo descifrar así los íntimos detalles de aquellos trágicos sucesos acaecidos entre 8 y el 19 de julio de 1977.
Tras casi 28 años se hacia dificultoso rebatir la primera plana del diario La Capital que aquel 21 anunciaba “la liberación” del Dr. Bozzi de manos extremistas. La totalidad de la portada abordaba el tema y en su interior se anunciaba: “CONFIRMÓ EL EJERCITO LA LIBERACIÒN DEL DR. BOZZI Y LA MUERTE DE 3 SEDICIOSOS”.
Ese 8 de julio se nos gritó: “PORTENSE BIEN, HOY NO QUEREMOS MATAR MAS A NADIE”.
En las primeras 48 horas fuimos “visitados” por extrañas personas- con permiso de la guardia- a quienes se nos concedió explicar nuestra situación. A pesar de la capucha igual observé dos pares de zapatos.
Tomás Fresneda intuyó conocerlos, pero la intervención del custodio al escuchar nuestra conversación impidió otra información.
En el Juicio a las Juntas el Comodoro Agustoni reconoció haber cedido las instalaciones del Radar de la Base Aérea al Ejército a pedido del Coronel Barda “para descanso de las patrullas de esa fuerza evitando así tener que regresar al GADA 601….”. El “préstamo” abarcó el período marzo de 1976 a octubre de 1977.
Estas pruebas arrojan indudable responsabilidad en quién tenía el control del Radar y permiten también visualizar la introducción de un elemento “no-militar” en función de co-protagonista participante del hecho. No toda persona estaba en condiciones de “obtener permiso de entrevistar” a dos secuestrados en manos de una unidad represiva.
Una conversación entre dos guardias refirió a una mujer “traída ayer”, lo que me permitió descubrir - muchos años después- que ese “ayer” es el 13 de julio de 1977, fecha del secuestro de María Esther VAZQUEZ de GARCIA y Néstor Enrique GARCIA MANTICA de cuya desaparición aún no se había reparado y que hasta figuran en esa condición en un archivo secreto de la embajada de EEUU en nuestro país.
Pero el final de la operación se da cuando se me introduce en el baúl de un automóvil, vendado y atado, el cual es interceptado en el camino que une el acceso a la Ruta 2 con la localidad de Santa Clara.
El auto frena bruscamente, el conductor exclama: “¿La p… que m… es esto?”, se abren las puertas, hay tiros, corridas y muchos silencios.
En determinado momento percibo movimientos cercanos a la rueda trasera izquierda, cuatro disparos, un golpe de algo que cae en el asiento trasero y tres quejidos.
Soldados me sacan del baúl y ya sin vendas en los ojos un oficial, Itaka en mano, me comunica que en el coche hay dos muertos.
Gracias al Lic. Alejandro Inchaurregui, designado perito forense por la Cámara Federal de La Plata en varias causas de búsqueda de personas, se pudo establecer que “esos dos muertos” eran estudiantes universitarios secuestrados el 28 de junio de 1977 en La Plata y trasladados desde el Centro Clandestino “La Cacha” para ser eliminados en ese fatídico camino. Otros sobrevivientes los vieron allí, días antes, a kilómetros de Mar del Plata, encapuchados y maniatados.
El intercambio de información entre ambos Tribunales aclarará definitivamente las responsabilidades penales, pero en esta instancia se ha avanzado para desenmascarar una grandiosa operación que pretendió convertir un crimen de genocidio en un acto de patriótico servicio, dándole sentido así a la frase de García Márquez que encabeza este comentario.
ESCRIBINOS
A
redaccion@eltabano.com |