Noviembre de 2004

EDITORIAL

De amor y de sombra

por Carlos R. Vazquez

Luego del divorcio, María se sentía sola y abandonada. Necesitaba alguien que la sacara del profundo pozo depresivo en el que había caído. De repente llegó él. Víctor era un profesional, simpático, joven y rubio. Siempre tenía a flor de labio la frase que ella necesitaba para no volver a caer. 
Los años de terapia de la mujer le habían hecho comprender y al mismo tiempo aflorar cierta conflictiva relación con su padrastro. Lo odiaba pero al mismo tiempo escuchaba calladamente. 

Pensó en esos primeros meses que el joven no sería como su anterior marido. Aurelio se había aliado definitivamente con su suegro en contra de ella. En todas las discusiones el “ex” terminaba dándole la razón al septuagenario. Y los gustos. Casi siempre en detrimento de ella y sus intereses. Tal vez ese fue uno de los principales motivos por el que lo dejó. Además de por sus engaños, claro. 
La nueva pareja convivió casi un año. Víctor durante ese noviazgo seguía endulzándole los oídos, diciéndole lo que ella quería escuchar. Prometiéndole una mejor vida para cuando decidan casarse. Ella le creía. Su padrastro mantenía una expectante relación con el joven. Confiaba en él, pero no tanto.

Un día Víctor decidió, luego de haber eludido el tema varias veces proponerle casamiento. María no lo pensó dos veces. Le dio un sí rotundo. La boda se concretó y todos festejaron. Incluso los amigos del novio, María era muy buen partido y muchos de ellos hubieran querido estar en el lugar de Víctor.

Al poco tiempo el joven empezó a relacionarse con su suegro en forma peligrosa, desde la visión de María. Permanentemente le hacía concesiones. La chica murmuraba en voz baja y más se aliaban esposo y suegro en su contra. En realidad su vida no era muy diferente a los tiempos en que convivía con Aurelio. Su hogar estaba en las mismas y deplorables condiciones que en esos últimos años antes del divorcio. Su auto, con el que se transportaba diariamente al empleo, cada vez se venía más abajo. Víctor le había liquidado un segundo vehículo que conservaba de su matrimonio anterior con la promesa de entre los dos comprar uno más moderno. Pero solo invirtió ese dinero en hacerle chapa y pintura al primero. 

Ella ya sospechaba hasta de una amante, Víctor no pasaba tantas horas en casa como antes. Para hacer buena letra, el joven iba al supermercado con la tarjeta de María, pero compraba mucho, mal y caro. La mujer llegó a pensar que hasta mantenía otro hogar. Empezaron algunas peleas conyugales. Incluso delante del suegro, pero como la situación era incómoda, el viejito no decía nada y miraba para otro lado. Estaba esperando algunos favores del joven y aunque María casi siempre tenía la razón, prefería mantenerse al margen. Callado. Luego a solas intentaba aconsejar a la chica: “Mirá, es muy buen muchacho, está bien posicionado económicamente, es dulce, simpático...”. Ella solo escuchaba. Pero viniendo de su padrastro debía desconfiar.
Un día los vecinos de la cuadra comenzaron a quejarse, era mucho el desorden y la basura acumulada en el cuarto del fondo. Había ratas. Víctor decidió ponerle fin al problema. Iba a tapiarlo con todo adentro y listo, los roedores morirían allí. Mientras tanto levantaría a cualquier precio otro cuartito similar también al fondo. No era la mejor solución, pero un amigo arquitecto del joven opinó lo mismo. La obra salió carísima. María ya no entendía nada, pero notó que la señora de la limpieza, que en definitiva era la que llevaba la basura al fondo, también estaba chocha con la decisión. Su padrastro se la había recomendado hacía unos cuantos años. María no podía permitir que hasta una empleada se le pusiera en contra, quiso echarla pero entre su esposo y el anciano la convencieron para mantener a la doméstica. Ella se estaba cansando. Su historia volvía a repetirse. Otra vez marido y padrastro acicalados en su contra. Víctor le daba todos los gustos al viejito, necesitaba plata para la timba y se la concedía, cualquier capricho era conformado. Y María se preguntaba ¿Qué recibía su esposo a cambio de tantos favores?
María sigue triste y expectante al mismo tiempo. Piensa hablar muy pronto con Víctor. Parece que él la quiere, eso al menos es lo que dice. Entonces si hay amor, él lo entenderá y podrá cambiar dejando de lado lo que más le molesta a María, la obsesión del joven con Florencio, su padrastro. 

LE DURÓ POCO, la alegría al ex-presidente de OSSE, Marcelo López. En nuestro número anterior dábamos cuenta de la medalla que recibió de parte del actual directorio. Ahora la Justicia lo volvió a llamar por la famosa causa de los arbólitos.Por ahí se la cambian por una de la Milagrosa... 

ME DEJARON AFUERA: El neo-katzista Eduardo Benedetti de RPM, manifestó a algunos allegados su enojo porque en el artículo de Mujeres y Política de nuestro número anterior no había ninguna errepemista. Aunque reconocemos que fue adrede porque ya había muchas chicas de EL FRENTE en la nota, quisimos mitigar su enojo dedicándole la tapa de este a una de sus mujeres preferidas. 

MARÁN ZAFASTE: Nuestro Ombudsman del Lector, Daniel Luján se nos va. Pero vuelve. El escritor y flamante embajador turístico estará unos meses en New York haciendo lobby por la cultura marplatense en las bibliotecas de la madre patria. Por lo menos en este tiempito Marcelo Marán podrá descansar de los palos que le pega el muchacho, para esquivar mejor el serrucho.

ÑOQUI AZUL: Como nadie lo nombra, no se sabe bien lo que hace y el tipo sigue ahí atornillado en su oficina, decidimos publicar su fotito para que los servicios sigan teniendo motivos para archivar EL TÁBANO. Ahh, hablando de servicios... Los acusados de espionaje ideológico Vattimo y Ursini siguen trabajando en la Municipalidad?

LO RECONOCIÓ

Carlos Katz en un acto de inauguración de una Posta Sanitaria que presidió (¿Las redes de agua las inaugura Emilia Brahim?) al ser consultado sobre si se encontraba haciendo proselitismo por el primer lugar en la lista de Concejales, reconoció a una periodista que si su hermano se lo pedía iba de candidato. Aunque aún no sabía nada al respecto. A pesar de ello tuvimos la primera foto de campaña.


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