|
PUBLICIDAD OFICIAL DEL MUNICIPIO
Los Secretos de Papá
por Equipo Político de EL TÁBANO
Misterio, nerviosismo, mal humor, muchos se hacen los distraídos cuando se toca el tema de la publicidad oficial. Desde hace cuatro meses EL TÁBANO intenta conocer como se distribuyen las pautas del municipio, y aunque la investigación sigue abierta por la negativa de entregar información oficial, igualmente decidimos ir publicando algunos datos.
Los desorientados de siempre están convencidos que este trabajo que venimos anunciando desde números anteriores, es porque los medios de nuestra editorial quedan siempre fuera de la repartija publicitaria. No nos conocen.
Si subsistimos seis años sin ella, los primeros y más difíciles tranquilamente podremos hacerlo 50 más. La cuestión es más compleja y puede rayar el borde de lo corruptible. Y por sobre todas las cosas hace a la independencia periodística. Papá Estado es el principal anunciante en todo el mundo. Es obligación del mismo dar a conocer los actos de gobierno y no deberían existir contraprestaciones a cargo, solo que se esté al límite del sometimiento de la libertad de prensa.
Un tema menor.
Anibal Drago, multifacético funcionario que además de secretario privado del Intendente abroquela para sí la relación con los medios y las pautas oficiales, está convencido de que la distribución de la publicidad del Municipio es de muy poca plata y por ello un tema menor. Cuando fue consultado por EL TÁBANO sobre como se repartían esos anuncios, pensó que se lo estaba “apretando” por una pauta. No pueden imaginar que es una cuestión de estado y claridad darlos a difusión, sobre todo cuando se trata del dinero de los contribuyentes aunque sean cinco ó quinientos mil pesos.
El rally había comenzado con el Director de Prensa, Gonzalo Alfonso, luego de unos días de solicitada la información entregó una lista manuscrita en papel de almacén, lo que nos pareció poco serio y le solicitamos que por favor fuera firmado oficialmente. Luego de dos semanas un nuevo listado ampliado pero al mismo tiempo parcial nos fue proporcionado. Ahí empezamos a entender.
Numerología.
La planilla contenía datos curiosos: mientras que en el 2003, solo en la Administración Central (sin contar los entes descentralizados) se habían invertido casi 41 mil pesos en El Atlántico, 52 mil en La Capital, dos mil quinientos en Página/12, más de 7 mil en La Nación y 10 mil en Ámbito Financiero, en 2004 y hasta mediados de año las cifras cambiaban. La Capital un poco más de 50 mil, El Atlántico 32 mil, Página/12 casi 7 mil, La Nación 28 mil pesos y... Ámbito Financiero 44 mil pesos. ¿La Municipalidad había empezado a cotizar en Bolsa? ¿Por qué el Diario de mayor circulación del país no figura?¿Por qué se duplicó la inversión publicitaria en solo seis meses?
Varias fuentes consultadas coinciden que el grito de Jorge Gómez, uno de los responsables de El Atlántico al enterarse de estos números fue ¡ Esto es una estafa !
Silencio de Radio
La información se debía completar con las pautas en Radio y TV, ahí empezó otro derrotero. Alfonso le pasó la pelota al Contador Fernández Calderón del área de Hacienda, que se ve que preocupado por los sobreprecios en la Oficina de Compras repitió que para él este era un tema menor al igual que Drago. Pero como el funcionario reparó que para nosotros no, quedó en llamarnos. De esto hace dos meses y aún no pudimos despegar del teléfono a nuestra operadora esperando el timbre de Calderón.
Miremos para arriba.
No es solo un tema vernáculo el que nos ocupa. En estos días el Gobierno de Kirchner dio a conocer como se distribuyen las pautas del estado. Hecho inédito de transparencia que en 10 años de menenato jamás se había podido concretar, a pesar de que la oposición ya se quejó por la forma de distribuir las pautas. Al menos allí hay oposición. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por la presión de una treintena de periódicos y radios barriales debió abrir un Registro de Medios Vecinales de Comunicación y destinar parte del presupuesto publicitario a ellos. En el Partido de Pilar se presentó un proyecto de Ordenanza en igual sentido y entre sus fundamentos dice "el estado debe abstenerse de utilizar su poder y los recursos de la hacienda pública con el objetivo de castigar, premiar o privilegiar a los comunicadores sociales y a los medios de comunicación en función de sus líneas informativas".
Libertad prensada.
Nuestra investigación tiene dos líneas, la primera y ya dicha es la que hace a la utilización de los fondos públicos, la segunda es la que soslaya la libertad de opinión. Un editor urgido por lo económico y sin evaluar donde está el límite entre lo ético y lo incorrecto puede caer en la autocensura al publicar actos del gobierno-anunciante. Y esa es la forma de extorsión que maneja el estado. En una ciudad donde además existe un monopolio de la información: La discriminación en las pautas oficiales es claramente antidemocrática.
Son todas pequeñas mutilaciones a la libertad de prensa y pueden venir por derecha o por izquierda. En El Atlántico (en buena hora) hace unos días también se reclamaba lo mismo que desde estas páginas venimos advirtiendo ya hace tiempo: Los funcionarios deciden a quien dar notas, a quien informar y a quien restringir las noticias. Ellos se esconden de los medios independientes.
Las entrevistas que se levantan en Prensa Municipal en su mayoría son las de dos o tres radios amigas, las demás no existen. Ellos deciden a quien reivindicar y a quien denostar. Ellos deciden a quien subsidiar y a quien no. Ellos lo deciden todo. Pero como dijo Don Abraham, no se puede engañar a todos todo el tiempo. |