Septiembre de 2004

NOTA DE TAPA

PERFUME DE MUJER

por MARÍA ALDANA VAZQUEZ
redaccion@eltabano.com

"...Ha llegado la hora de la mujer que comparte una causa pública y ha muerto la hora de la mujer como valor inerte y numérico dentro de la sociedad. Ha llegado la hora de la mujer que piensa, juzga, rechaza o acepta, y ha muerto la hora de la mujer que asiste, atada e impotente, a la caprichosa elaboración política de los destinos de su país, que es, en definitiva, el destino de su hogar.” proclamaba Evita a la sociedad toda, durante la campaña a favor de los derechos políticos de las mujeres. Muchas batallas han ganado las mujeres desde 1947 en nuestro país, es por eso que no caprichosamente la gran mayoría de las consultadas en esta oportunidad por EL TÁBANO a pesar de no coincidir en todo con ella, la reconocen como un verdadero ejemplo. Estas mujeres que pertenecen a distintos espacios políticos, todas ellas luchadoras en distintos aspectos de su vida, decidieron por algún motivo participar y ganar lugares para ellas y para más mujeres. Con distintas realidades y responsabilidades le sacan tiempo a sus familias y militan desde todos los ámbitos, pero pocas llegan a los espacios de poder real, tienen escasa opinión en la “cocina” de las listas y les cuesta el doble ganarse el respeto de sus compañeros, dejan -según ellas mismas dicen- mucho más que los hombres por su militancia, se chocan con discriminaciones de todas las índoles y nunca dejaran su rol de madres, después de todo son mujeres.

MACHISMO VS. MILITANCIA
“A la mujer le cuesta en la vida todo más que al hombre, pero ese es un problema de la cultura que ha impuesto algunas ideologías, que se han instalado y que se han marcado a fuego. El machismo es una ideología, María Luisa Bemberg tenía una frase extraordinaria que decía que el machismo se parecía mucho al fascismo, y yo no creo en las posiciones extremas, ni en las feministas a ultranza ni en los machistas cerrados, creo en la igualdad de trato y de oportunidades, estoy convencida de que la idoneidad no tiene que ver con el sexo, la inteligencia tampoco, pero la mediocridad tampoco. Creo, como se cree a nivel mundial, en la corriente que defiende la igualdad de trato y de oportunidades”, señaló en declaraciones a EL TÁBANO la Senadora Provincial Nora Estrada. Coincidentemente la mayoría de las entrevistadas, no dejan de observar la cultura machista imperante sobre todo en el ámbito al cual nos referimos. Vilma Baragiola, Secretaria de Desarrollo Social del Municipio expresó al respecto: “La sociedad argentina tiene un sesgo machista, por las raíces que tenemos, las mujeres comenzamos a votar durante el siglo pasado y esto generó que comencemos a pelear para ocupar espacios y a través del tiempo hay algunos hombres a los que les cuesta abrir las puertas para que podamos llegar a ocuparlos de igual a igual. Está en nosotras trabajar esto y tratar de modificarlo”, agregando “como yo no me siento diferente a los hombres en lo que tiene que ver con el trabajo en política, he tenido siempre la posibilidad de sentarme a discutir en las mesas de decisión, y por lo tanto discuto de igual a igual, e incentivo a las mujeres que están en política a que hagan lo mismo, a que no se sientan en menor rango o en menor escala para poder discutir o para llevar adelante una tarea, yo compito de igual a igual y trabajo de igual a igual por ende, tengo los mismos derechos y las mismas obligaciones que los demás. Sé que para algunas mujeres es más difícil, pero tiene que ver con la forma de militar y la forma de actuar”.

CUIDANDO LOS ESPACIOS
Los métodos utilizados en política para desvalorización de la mujer pueden ser de lo más variados, aunque no todas admiten haberlos sufrido, si dicen saber de alguna compañera que los sufre. Carmen Martínez Zubiaurre, Concejal, resultó precisa al respecto, “yo no había advertido la discriminación hacia la mujer, por eso el primer año como concejal fue durísimo para mi, fue duro entender el machismo en su máximo grado de expresión, con distintos tipos de humillaciones, durante un año no logre que dejaran de llamarme 'la nena', te atacan, te hacen comentarios desde lo sexual, desde los rasgos de tu físico, buscan amedrentarte y que te dé vergüenza, esto es para que ya estés más apichonada a la hora de llevar adelante una discusión. Creo que el que me lleva a esa discusión, es porque no quiere darme la discusión en lo otro”. La edil Viviana Azcurra, comentó “El machismo es muy mediocre, una actitud machista hoy con los tiempos que corren donde hay miles de mujeres que son jefas de hogar, que llevan sus hogares adelante, que enfrentan distintas problemáticas con total coraje, el hecho que de repente haya actitudes machistas y de discriminación, me hace determinar inmediatamente, que ese hombre es un mezquino y es un mediocre”.

'PODER' HACER
Otra cuestión difícil para algunas de las políticas entrevistadas fue llegar a admitir los conflictos para ocupar espacios de poder real, admitiendo que tenían puntos de opinión pero que habían lugares reservados para los hombres como la “cocina de las listas”. Una reflexión de la Senadora Estrada lleva a una visión clara de esta situación, “el tener y acumular cargos no significa discutir el poder, lo que tiene que tener la mujer como objetivo es compartir las mesas donde se discute el poder. Queda mucho camino por recorrer para poder participar de este poder, que tiene que ver con otro acceso y otra lógica” ella completaba, “no hay que tenerle miedo al poder, el tema del poder tiene que ver con la concepción que uno tenga, para mi el poder es servicio, cuanto más poder uno tiene más posibilidades tiene para solucionar problemas de otros que no tienen poder, para solucionar los problemas del conjunto”.

 

LAS QUE VIENEN

A partir de realizar entrevistas a algunas jóvenes militantes de base, es factible creer que en general las nuevas mujeres encuentran más espacios ganados, no sienten la discriminación, pero asumen la existencia del machismo estructural. Débora Marrero milita desde hace un año y medio en Acción Marplatense y siente que tiene espacios para opinar, además dice: “la exigencia me la pongo yo misma, en la cuestión de que cada vez que doy mi opinión o hago algo, lo hago con los fundamentos necesarios”. Todas ellas coinciden en este aspecto, se sienten parte de la toma de decisiones. Refiriéndose a este tema una militante justicialista para quien la casa “siempre fue una unidad básica”, Carina Ponce, decía “No hay machismo en política, el que falla para mi, es el feminismo. Yo pienso que es un tema de participación, la mujer tiene otras prioridades, le tenés que dedicar tiempo y sobre todo las horas que le tenés que dedicar no son las que habitualmente la mujer tiene disponibles”. María Paz De León milita en la UCR desde que tiene dieciséis años y se refirió a la cuestión del respeto, “Creo que el respeto de los referentes y de tus compañeros lo lográs con laburo, con compromiso, con respeto hacia los demás, tratando a todos los militantes por igual, con don de humanidad, con calidez humana, que es algo que en la política en general falta”. Las chicas son optimistas en cuanto a que los espacios dentro de no mucho tiempo se ocupen por capacidades, formación e interés social y entran en el debate con ganas y capacidad de discusión.

INCONSCIENTE COLECTIVO

En diálogo con el Sociólogo Abel Ayala tratamos de escarbar en el inconsciente colectivo para encontrar algunas respuestas, algo que exponga la realidad de éste rol de la mujer, al respecto nos explicaba: “Hay una realidad que es que Mar del Plata no es ajena a nuestra cultura, y a partir de la instalación del sistema capitalista es como que el hombre ha ocupado los espacios de poder en cuanto a lo político, lo económico y el manejo de los negocios, fue el sustento físico y fáctico del hogar y la mujer desde lo aparente ha tenido un rol de compañera”. A pesar de esta cultura él resalta un dato interesante: “En la actualidad el 25 % de las mujeres resulta ser el principal sustento de su hogar. En general en las situaciones de crisis son las mujeres las que salen a dar la cara.”
Cuando tratamos de averiguar por que la mujer no llega a ocupar los espacios de poder real, Ayala nos decía: “A la mujer no se la ve en el espacio más contaminante de la política, que tiene que ver con la función ejecutiva, a mi criterio como una forma de protección inconsciente de esa pureza por la que se la caracteriza, la gente confía hoy más en la mujer política que en el hombre político, en cuanto a que puede haber más pureza, puede haber más limpieza, la mujer no negocia, es más intransigente que el hombre, es más principista. Es por eso que pareciera que la sociedad reserva más a las mujeres el área legislativa.” Otro dato para resaltar con respecto a la imagen de la mujer política en la sociedad es que “en general con la mujer no hay términos medios, a la mujer o se la quiere o se la odia”
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MÁS PARTICIPACIÓN
En su publicación, “La mujer y el Poder”, Norma Allegrone, presidenta de la Fundación para el Desarrollo en Igualdad, explica que “el hecho de que haya una proporción tan baja de mujeres encargadas de adoptar decisiones políticas y económicas obedece a la existencia de barreras tanto estructurales como ideológicas”. En general nuestras políticas coinciden en que la forma de superar estas barreras es con mayor participación. Al respecto, la Arquitecta Alejandra Urdampilleta, precisó, “La forma de lograr el cambio es con más mujeres que participen, exijan y presionen. Hoy en la multisectorial de la mujer, que esta conformada por mujeres de distintos espacios, partidos políticos, ONG'S, sindicatos, comedores y sociedades de fomento, y donde nos manejamos de manera totalmente horizontal, uno de los temas que atacamos desde el principio es el de las mujeres muertas en Mar del Plata, ese es un tema que lo tenemos que trabajar las mujeres porque sino no lo va a hacer nadie. Somos todas de distintos espacios políticos y en la multisectorial encontramos una agenda en común que nos permite luchar juntas. Los grupos más débiles socialmente tienen que juntarse para hacer oír sus reclamos y para introducir el debate en la agenda cotidiana y por ende en la agenda política”.

LA CUESTIÓN SOCIAL
En la actualidad la mujer se encuentra más abocada a lo social y al tercer sector, para dar una explicación de esto se remarcan distintas circunstancias. Julia García, Directora de Asuntos de la Comunidad del Municipio, dijo a EL TÁBANO: “Creo que el hombre no esta preparado para el dolor. El hombre nunca puede de ninguna manera tener los ejes necesarios para manejar las cuestiones sociales. Porque el hombre se quiebra muchísimo más fácil, la mujer tiene algunas vivencias como la maternidad que la hacen acercarse de lleno con todo lo que pasa por lo social”. Desde otra perspectiva la Arquitecta Graciela Aronovich, expresó: “en el tercer sector una puede participar de una manera más horizontal, más anónima, con el tiempo que dispone, con los horarios que dispone, y sintiendo que está haciendo una acción más directa y también ve el resultado de una forma más directa. A las mujeres nos gusta más estar en el mano a mano del problema y de la solución, nos encanta resolverlo y estar ahí”. Esto lo amplía la opinión de Carmen Martínez Zubiaurre, “La mujer es más de comprometerse desde la acción, es la que hace más el trabajo de campo, porque le molesta más la burocracia, la mujer es más expeditiva, entonces la burocracia la saca, y los cargos tienen mucho de burocracia”.

EL CUPO, DISCUTIDO
Para sorpresa, varias de las mujeres entrevistadas mostraron su oposición a la hora de hablar de cupos, Julia García, Viviana Azcurra y la Dra. Beatriz Gorga con distintos argumentos como discriminación u obligatoriedad, se plantaron ante este sistema impuesto normativamente y generaron un interesante debate. Las otras muchachas lo plantean como un avance, como una forma de discriminación positiva necesaria o como un método de protección desde distintas ópticas. Es rescatable el ejemplo dado por Graciela Aronovich por resultar bastante didáctico: “El cupo femenino en estos momentos de formación de la mujer en la política es necesario, yo siempre pongo como ejemplo el proteccionismo en las industrias incipientes. Cuando Argentina empieza a producir y a desarrollar la pequeña industria durante el peronismo, esa industria se veía desprotegida ante los productos que se podían importar, entonces esa industria necesitaba protección para que se pueda terminar de formar, para que pueda terminar de ser competitiva, ese proteccionismo que por ahí lo entendemos más claramente con manufactura, lo podemos llevar a la situación de la mujer en la política, porque son muy poquitos los años que lleva militando, sobre todo en la proporción de los miles de años que lleva el hombre”. Alejandra Urdampilleta va a ir más allá en su opinión con un ejemplo un poco más triste: “Hay que pelear para que el cupo primero sea del cincuenta por ciento, y que se dé no sólo para el poder legislativo, sino también en el judicial y en el ejecutivo. Hay una foto que me quedó grabada cuando asume Daniel Katz con todo su gabinete, en el acto están todos sentados y vos veías que eran todas corbatas y en un rinconcito estaba la pobre Emilia Brahim allá al fondo, una mujer en todo un poder ejecutivo en una ciudad como Mar del Plata, ¿no había mujeres capaces para ocupar otros lugares?, hay cientos pero esa es una decisión política”.

¿Y POR CASA?
Otra de las cuestiones fundamentales que es necesaria conocer para comprender la vida de la mujer que hace política, es la familiar. En general ellas sienten que necesitan días con más horas y hasta un cierto grado de culpa. Vilma Baragiola explicó: “Mis hijos hoy tienen una mamá que no es de tiempo completo pero busco darles calidad, en vez de cantidad. Psicológicamente uno a veces dice, no estoy cumpliendo la función como corresponde, lo voy sobrellevando cuando converso con mujeres que están en la misma situación que yo, pero es una cuestión a veces de culpa, de que estás dejándolos de lado, yo creo que ellos saben como es la cuestión, converso con ellos, lo hablamos. Busco que se sientan queridos, contenidos”. Cuando trataban de explicar por que para la mujer es más difícil que para el hombre uno de los principales argumentos es que hagan lo que hagan no dejan de ser madres, administradoras, amas de casa. Aunque ellas rescatan que no difiere su situación de otras mujeres que tiene que salir a trabajar para sostener su hogar. La Dra. Beatriz Gorga militante de izquierda aseveró a EL TÁBANO “El mejor ejemplo que le podemos dar a nuestros hijos y a nuestras familias es que el espacio de lucha es un espacio también para ellos, yo lucho por que quiero un mundo mejor, no para mi, para todos, y obviamente en el todos está incluida mi familia”. Esta opinión encuadra la mayoría de las vertidas sobre el tema, también explican que sin el apoyo desde su hogares las cosas hubieran sido aún más difíciles y que lograron tener hijos conscientes de la realidad.

No dejan de ser mujeres, nunca dejaran de ser mujeres, que luchan como mujeres, que aman como mujeres y con su visión particular de mujeres, una de las entrevistadas decía “la mesa no esta equilibrada sin la mirada de la mujer”. Si nos preguntamos que tiene esa mirada de mujer responderán que simplemente es distinta a la del hombre. Ellas se ven a si mismas más concretas y operativas, les gusta la acción y disfrutan los resultados. Virginia Wolf creía que si el mismo hombre que cree que la mujer está en amplia desventaja, también la ha de considerar capaz de construir un mundo nuevo y mejor, “ello se debe a que forzosamente han de atribuirle unos poderes que casi cabe de calificar de divinos”.
Ellas sienten que tienen mucho por hacer todavía. Espacios por ganar. Injusticias por atacar. Su vida es la militancia y como demostró Evita la militancia es una actitud frente a la vida.

BACKSTAGE
Para graficar está nota EL TÁBANO decidió convocar a mujeres de distintos espacios políticos para hacer una producción fotográfica. La sesión no tuvo desperdicios, fue imposible mantener a estas chicas calladas. Desde ya fue interesante ver como rápidamente se iba la timidez y todas comenzaban a entregarse a los flashes. La más puntual fue la Dra. Gorga que llegó en el horario indicado y ni un minuto más, pudimos largar con las fotos a las 15.30, media hora tarde, no hay reproches. La más apurada fue sin dudas la Concejal Thedy Balbuena que como los chicos no dejaba de decir “ya está, ya está”. Y la más demorada fue la ocupadísima Secretaria de Desarrollo Social del Municipio, Vilma Baragiola, con excusas más que suficientes; aunque no tiene menor mérito el retraso de la Concejal Viviana Azcurra, que ya había avisado que no llegaba, pero llegó y en buena hora. Pudimos ver que Julia García se fue hasta la casa a arreglarse, después de un agitado día de trabajo y que Patricia Tomás Luzzi estaba más que contenta por rememorar su época de flashes. La invitada inesperada fue la Sra. Cristina Di Rado, porque las malas lenguas decían que con EL TÁBANO no quería saber nada, pero primó su vocación política. Gracias a todas por asistir y a las autoridades de la Facultad de Derecho de la UNMdP por prestarnos sus instalaciones.

 

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